miércoles, 3 de noviembre de 2010

2 Samuel 12:15-23

Hoy al hacer mi copia de Biblia me llamó mucho la atención el pasaje que estaba copiando, lo que me toco copiar este día fue 2 Samuel 12:15-23 y me llamó la atención porque a mi forma de ver tiene algo de relación con los festejos o costumbres aquí en México hoy 1 y mañana 2 de noviembre.

En 2 Samuel 12:15-23 dice lo siguiente:
15Después de esto, Natán regresó a su casa.
El Señor hizo que el niño que David había tenido con la esposa de Urías enfermara de gravedad. 16David rogó a Dios por el niño y se negaba a comer o beber. Se fue a su casa y por las noches se quedaba allí tirado en el suelo. 17Los ancianos líderes de la familia de David iban a verlo y trataban de levantarlo, pero él se negaba a levantarse y a comer con ellos. 18Cuando el niño murió al séptimo día, los siervos de David tenían miedo de darle la noticia porque pensaban que se podría hacer algún daño a sí mismo al recibir la noticia, ya que no los había escuchado cuando el niño aún vivía.
19Pero al ver David que sus siervos murmuraban, comprendió que el niño había muerto. Así que les preguntó a sus siervos:
—¿Ha muerto el niño?
Los siervos contestaron:
—Sí, ya ha muerto.
20Entonces David se levantó, se bañó y se cambió de ropa. Luego fue a la casa del Señor para adorar. Después regresó a su casa y les pidió a sus siervos algo de comer.
21Los siervos le preguntaron:
—¿Por qué actúa así? Cuando el niño estaba vivo, usted se negaba a comer y lloraba, pero ahora que murió se levanta y pide de comer.
22David les respondió:
—Cuando el niño estaba vivo, ayuné y lloré porque pensé: “¿Quién sabe? Tal vez el Señor se compadezca de mí y deje vivir al niño”. 23Pero ahora el niño murió. ¿Para qué ayunar? ¿Puedo acaso devolverle la vida? Algún día iré adonde él está, pero él no puede volver a mí.
 David dijo que cuando el niño enfermó, él ayunó y lloró porque pensaba que Dios podría compadecerse de él y sanaría el niño. Pero cuando el niño murió ya no había nada más que hacer, el ayunar, llorar y estar afligido no haría que regresará el niño.


 Esto me parece significativo en estos días en los cuales la gente se pone de luto por sus seres queridos que han muerto, en estos días la gente les pone altares, rezan y lloran por sus muertos. Anhelan que regresen o volverlos a ver. Es aceptable que uno se sienta triste por haber perdido a alguien, pero el llorarles y hacerles altares no los hacen volver (porque no pueden volver). No estoy diciendo que no debamos atravesar un período de dolor cuando experimentamos una pérdida, pues es normal sentirse tristes (yo lo he experimentado). Digo que cuando permitimos que nuestro dolor siga y siga sin resolverse, se torna destructivo y se convierte en autocompasión.


 Dios nos dice que dejemos de llorar por lo que ha ocurrido en el pasado y que tomemos la decisión de vivir el hoy. Conocer la historia no es para seguir mirando hacia atras, es para aprender y hacer lo mejor cada día. Nos dice que no echemos a perder el tiempo que todavía nos queda lamentado lo que se ha perdido.


Espero que les sea de utilidad. Bendiciones.

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